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En Junio de 2011 acabé la carrera de Enfermería. Se planteaba un futuro bastante negro por la crisis por la que estábamos pasando; pero aún así teníamos la esperanza de que nos llamarían para alguna sustitución de ese mismo verano, o de alguna clínica u hospital privado.
Pero la realidad fue lo que temíamos: no hubo nada de nada.
El año 2012 fue un año que se podía llamar profesionalmente perdido. Lo dediqué como muchos de mis compañeros a hacer cursos online para conseguir puntos en la Bolsa de empleo, y a buscarme cualquier otro trabajo, como trabajar en el Bar de mi padre o en una pizzería. Cosa que es totalmente honrado, pero no es lo que uno desea tras haberse sacado una carrera profesional universitaria por vocación.
Bien, pues viendo el panorama que se avecinaba y las cero oportunidades que nos daban por no tener experiencia alguna, la situación nos estaba obligando a buscar soluciones fuera del país. Y eso fue lo que tuvimos que hacer.
Una amiga de la carrera y yo decidimos juntas intentarlo. Nuestra primera intención fue Francia. Pero pronto cambiamos de idea para Inglaterra por aquello de que el inglés es internacional. Pero como el papeleo que solicitaban era algo bastante pesado, empezamos a desesperarnos un poco. Entonces tuvimos una señal cuando recibimos una oferta de preparación de enfermeros para trabajar en hospitales públicos de Alemania con ayuda en la traducción de documentación y facilitarnos el trayecto hasta el mismo hospital y alojamientos.
Obviamente al principio asustaba bastante por el idioma, pero vimos que era lo que más fácil nos ponía la cosas, y que por qué no intentarlo al menos.
Se trataba de una agencia alemana que impartía un curso intensivo de alemán, durante unas 10 semanas, en alojamientos privados por la provincia de Alicante. Curso que debíamos pagarnos nosotros, sin ayudas del Estado ni nada, (como años después oímos que sí se estaban dando por parte del país receptor). Teníamos que pagar las clases de alemán y los gastos de la estancia en la casa. Unos 600€ de curso más alrededor de 300€ por la traducción de toda la documentación. Luego los gastos del vuelo, más llevarte algo de ahorros para poder vivir hasta que cobrases el primer mes. Osea, que no fue nada barato ni fácil decidir dejar tu país para buscar lo que no te daban aquí.
Además, si a eso le sumas que en lo personal, yo por ejemplo tenía novio en Murcia, nunca salí de Erasmus, nunca me había planteado vivir fuera de mi zona de confort, pues sí,  fue una decisión bastante dura y complicada, como para tener que oír encima a gente o incluso políticos en la tele que decían: que de qué nos quejábamos los jóvenes, si todos estábamos deseando salir de casa y vivir aventuras.
SÍ SEÑORES, A TODOS NOS GUSTA VIAJAR, VER Y VIVIR AVENTURAS, pero Viajando con billete de ida y vuelta, no con uno de Ida y nunca saber cuando será el de regreso. No teniendo que dejar a tu novio, familia y amigos a moco tendido en el aeropuerto, esperando saber qué te vas a encontrar al llegar a un país desconocido, con el idioma aún flojo, y en pleno mes de Enero que es el más puro invierno blanco de Alemania. Sumándole encima a la ansiedad, que era mi primer trabajo como enfermera en general.
También quiero y debo puntualizar algo muy claro en cuanto al tema del contrato laboral que nos ofertaban, para todos aquellos que han criticado que nos dieran un contrato indefinido así de fácil.
Nosotros, los que nos fuimos a Múnich, firmamos un contrato en el que claramente decía que teníamos que pasar un período de prueba de 6 meses con un sueldo inferior, para poder obtener un nuevo contrato con puesto indefinido y sueldo equiparable. Más la obligatoriedad encima, de hacer durante los 3 primeros meses, al salir de nuestra jornada laboral, un nuevo curso de alemán específico de enfermería con su respectivo examen, que si no aprobabas, no te reconocían ni recibías la certificación para poder trabajar como enfermera titulada.
Por ello me hace tanta gracia, que digan en España, que los que nos fuimos al extranjero, conseguimos un puesto indefinido sin pasar pruebas selectivas como sí se hace aquí. ¿Pruebas selectivas?, ¿y los dos cursos de alemán con sus exámenes y certificados aprobados por dos escuelas de idiomas diferentes, el dinero y tiempo dedicado a los meses que estuvimos en la provincia de Alicante encerrados en una casa ajena, la incertidumbre de qué te encontrarás al llegar a Alemania, hacerte sin más remedio a una nueva cultura tan diferente, pasar del calor y solecico de Murcia, al frío y nieve por doquier de Múnich…? ¿todo eso tienen que pasar los españoles para unas oposiciones?
¿Nosotros no merecemos tener 20 puntos como pone en la Baremación? ¿por qué? ¿Acaso estamos pidiendo algo que no nos corresponda? Ni siquiera se trata de un premio por lo que hayamos pasado. Se trata de igualdad y justicia. Nosotros conseguimos un puesto fijo por nuestro curriculum y por nuestro desempeño profesional, pasando otra clase de pruebas selectivas, pero no nos regalaron nada nunca.
Yo estuve 3 años viviendo en Múnich. 3 años que fueron agridulces, pero que al final, me hicieron crecer como persona, madurar, vivir cosas que nunca pensé vivir, hacerme fuerte en los momentos difíciles, y aprender a agradecer y querer todo lo que estaba absorbiendo del país extranjero con sus más y sus menos.
Al final, a pesar, de que siempre dije, que me sentía expulsada por mi país, por no darnos ninguna oportunidad, comprendí, que hasta me habían hecho un favor. Pues me sirvió para tener otra mentalidad, coger una experiencia brutal personal y profesional, hacer muchos amigos que fueron como una familia (tanto españoles, alemanes, como de otras partes del planeta) y para pensar que algún día mi país cambiaría y tendríamos el camino más fácil para seguir con nuestro recorrido profesional.
Pero entonces, tras 3 años trabajados, decido que ya es hora de volver a mi país, porque tendré más oportunidad ahora que tengo experiencia y más puntos en la bolsa, y me topo con esta clase de irregularidades y atropellos desde el propio organismo público del Sistema Murciano de Salud.
¿Cómo he podido pensar que algún día mejoraría esto? Tener que sentir rabia conmigo misma, cuando mucha gente me decía: no seas tonta, no te vuelvas a España. Vas a hacer una locura. Con lo bien que estás en Múnich. ¡No lo hagas!
Pero yo a pesar de todo y no siendo fácil de nuevo, me até la manta a la cabeza otra vez y tuve el valor de dejar lo que me daba estabilidad económica, agarrándome a la esperanza de que no sería tan difícil trabajar en España.
Pero claro, 20 puntos que no me han querido contar, suponen muchos puestos de trabajo por encima de mí, a los que no puedo acceder, y por tanto me suponen un perjuicio económico/profesional.
¿Y bien?, ¿qué hacemos ahora? Porque ellos (el SMS) esperan que nos conformemos, y como me dijeron desde el Sindicato de enfermería: «piensa que esos puntos no son nada, en realidad, no es tanto, y además no es justo para la gente que se queda en España».
Osea que esperan que nos quedemos sin hacer nada y encima que nos sintamos mal, por lo que ellos consideran justo o no, pero eso sí, saltándose ellos la Ley.
Pues no queridos, os equivocáis, no estamos dispuestos a que os burléis de nosotros y a que juguéis con nuestro futuro profesional.
Ya nos ha costado bastante movernos de nuestra casa, para buscarnos lo que no nos dabais aquí, como para encima tener que seguir saltando barreras en este caso ilegales e injustas.
Por ello estamos todos los afectados unidos aquí y ahora, y llegaremos hasta donde haga falta.
Nosotros sólo estamos peleando para que se nos reconozca lo que conseguimos trabajando y luchando, como a cualquier otro.
Somos el futuro de la enfermería, así que no nos cortéis el camino, porque nos necesitáis.
Atentamente,
una murciana/alemana. 😊